A medida que la inteligencia artificial se integra en procesos empresariales críticos, también comienzan a surgir nuevos riesgos asociados a errores o fallos de los modelos. En este escenario, la industria aseguradora está desarrollando coberturas específicas para proteger a las empresas frente al bajo rendimiento o las decisiones incorrectas de estos sistemas.
Esto ocurre porque las herramientas de inteligencia artificial, incluidos los modelos generativos y los llamados agentes autónomos, pueden producir resultados incorrectos o tomar decisiones basadas en información errónea. En algunos casos, estos fallos se manifiestan como las llamadas “alucinaciones” de la IA, cuando el sistema genera contenido o respuestas que parecen plausibles, pero que carecen de base real. En entornos empresariales, este tipo de errores puede traducirse en pérdidas financieras, interrupciones operativas o incluso responsabilidades legales.
Históricamente, las pólizas de seguros han sido diseñadas para cubrir errores humanos, lo que deja en una zona gris la responsabilidad asociada a decisiones tomadas por sistemas automatizados. Durante años, estos riesgos se han abordado de forma indirecta dentro de coberturas existentes, en lo que especialistas del sector denominan “cobertura silenciosa”, una situación similar a la que ocurrió en los primeros años del desarrollo del seguro cibernético.
Frente a este escenario, el mercado asegurador ha comenzado a desarrollar productos específicos para cubrir los riesgos asociados al uso de inteligencia artificial. En los últimos años han surgido soluciones orientadas a proteger a las empresas frente a pérdidas financieras derivadas del bajo rendimiento de los modelos o de decisiones automatizadas que afectan sus operaciones.
Uno de los ejemplos de este tipo de soluciones es aiSure™, desarrollado por Munich Re, un seguro diseñado para cubrir el rendimiento de sistemas de inteligencia artificial utilizados en entornos empresariales. La cobertura busca proteger a las organizaciones cuando un modelo de IA no alcanza los niveles de desempeño esperados o genera resultados que afectan su operación. Este tipo de pólizas puede cubrir distintos escenarios asociados al uso de inteligencia artificial, como pérdidas de ingresos, interrupciones de la actividad empresarial o responsabilidades legales derivadas del funcionamiento incorrecto de los modelos. También pueden incluir riesgos vinculados a discriminación algorítmica, infracciones de propiedad intelectual, errores en predicciones o fallos en procesos automatizados.
Además de proteger a las empresas que utilizan inteligencia artificial, este tipo de seguros también puede respaldar a los proveedores de tecnología que desarrollan estas soluciones. En estos casos, la cobertura permite ofrecer garantías de rendimiento a los clientes, reduciendo la incertidumbre asociada a la adopción de nuevas herramientas basadas en IA.
El desarrollo de este tipo de coberturas también responde a una tendencia creciente en el mundo corporativo. Según datos compartidos por Munich Re, mientras el 98% de los directores ejecutivos considera que la inteligencia artificial puede generar beneficios empresariales inmediatos, cerca del 60% aún duda en invertir debido a la incertidumbre sobre su retorno. En este contexto, los seguros orientados al rendimiento de modelos de IA buscan aportar mayor confianza en la adopción de estas tecnologías.
Cómo funciona el seguro para inteligencia artificial
Para profundizar en el desarrollo de este tipo de soluciones y su impacto en el mercado asegurador, conversamos con Federico Tassara, Business Development Manager Southern Europe & Latin America de Munich Re, sobre el papel que puede desempeñar el seguro en la adopción de inteligencia artificial en el mundo empresarial.
1.- Munich Re ha desarrollado soluciones para asegurar el rendimiento de modelos de inteligencia artificial. ¿En qué consiste este tipo de seguro y qué problema busca resolver para las empresas que usan IA?
aiSure™ es una solución de seguro pionera que cubre los riesgos del rendimiento de modelos de IA. En términos sencillos, consiste en un seguro de “garantía de desempeño”: si un modelo de inteligencia artificial no funciona como se espera o no alcanza el nivel de precisión acordado, el seguro entra en acción para compensar las pérdidas financieras resultantes. Se trata de una cobertura integral y especializada para sistemas de IA, única en el mercado. A diferencia de los seguros tradicionales de daños catastróficos o de responsabilidad civil (como pólizas de ciberriesgos o E&O), que no contemplan fallos de desempeño del algoritmo, aiSure™ fue diseñado específicamente para llenar ese vacío de protección.
El problema que aiSure™ busca resolver es la falta de confianza y el riesgo financiero que enfrentan las empresas al adoptar IA en sus procesos de negocio. Muchas organizaciones desean aprovechar los beneficios de la inteligencia artificial, pero temen que la tecnología no rinda como promete o que cometa errores costosos, lo que genera incertidumbre sobre el retorno de la inversión. La IA está trayendo nuevos tipos de riesgos (como decisiones erróneas de un modelo, sesgos inadvertidos o alucinaciones de sistemas de IA generativa). Nuestro objetivo es dar una solución a esta “brecha de confianza” proporcionando a los desarrolladores y usuarios corporativos de IA la tranquilidad de que, si el modelo falla o no cumple con los niveles de rendimiento convenidos, las pérdidas económicas serán cubiertas por la aseguradora. Esto convierte el riesgo de la inteligencia artificial en un riesgo medible y asegurable.
2.- Sobre la solución aiSure™: ¿Qué garantías específicas ofrece al cliente final y ante qué tipo de errores técnicos o “incumplimientos” se activa la cobertura?
El producto ofrece al cliente final una garantía de desempeño: asegura contractualmente que el modelo de IA alcanzará ciertos niveles de rendimiento o KPIs definidos de antemano. Si la solución de IA no cumple con esos objetivos de precisión o calidad en sus predicciones, la póliza de aiSure™ compensará las pérdidas financieras que sufra el cliente debido a ese fallo. En la práctica, esto significa que el usuario final tiene la garantía de recibir una indemnización si la IA no funciona según lo prometido.
Tasar correctamente un activo, detectar al menos tanto % de fraudes, generar tal ahorro de consumo en una instalación eléctrica, hay muchos ejemplos disponibles en nuestra web. Cada póliza se hace a medida con las necesidades que tenga esa solución de IA.
El producto cubre los casos en que la IA comete errores no intencionales en su funcionamiento normal, por ejemplo: resultados con inexactitudes significativas o “falsos positivos/falsos negativos”, decisiones o recomendaciones basadas en datos sesgados o que resulten discriminatorias, “alucinaciones” en modelos de IA generativa (contenido inventado sin base real), pérdida de precisión por deriva de datos (cuando el entorno o los datos cambian y el modelo pierde fiabilidad con el tiempo), entre otros supuestos similares. Es importante destacar que estos son fallos propios de la IA y no de factores externos maliciosos: aiSure™ no es un seguro contra ciberdelitos ni caídas de sistemas (esas situaciones siguen cubiertas por pólizas de cyber o E&O tradicionales), sino contra el incumplimiento del desempeño técnico esperado de la IA.
3.- ¿Crees que contar con este tipo de seguros será el factor decisivo para que las empresas más conservadoras se atrevan finalmente a implementar IA en sus procesos críticos?
Sin duda, un seguro de rendimiento para IA como este puede ser un catalizador importante para que las empresas muy conservadoras se animen a adoptar inteligencia artificial. Hoy, uno de los mayores frenos es el temor al riesgo y la falta de confianza en la tecnología: se estima que aproximadamente la mitad de los directivos percibe más riesgos que beneficios en la IA, y casi 9 de cada 10 empresas temen que los modelos de IA no rindan según lo prometido. Esta preocupación hace que muchas organizaciones tradicionales eviten utilizar IA en áreas críticas de su operación.
La existencia de un seguro como este ataja directamente ese obstáculo, ya que convierte el riesgo de una IA deficiente en un riesgo asegurable y manejable. Al brindar una red de seguridad financiera y un respaldo de confianza, permite a las empresas sentirse respaldadas para experimentar con IA.
Nos referimos a esta oferta como un motor para “pasar de la incertidumbre a la ventaja” competitiva, porque reduce la resistencia a la IA al aclarar cómo se gestionan sus riesgos de rendimiento.
4.- ¿En qué mercados está disponible actualmente esta solución y qué oportunidades ve Munich Re para su desarrollo en América Latina?
Actualmente, aiSure™ está disponible en múltiples mercados internacionales, principalmente a través de alianzas estratégicas con aseguradoras locales. Munich Re se ha asociado con Mosaic Insurance para ofrecer aiSure™ a nivel global, con una capacidad inicial de hasta 15 millones de euros por póliza. Esta colaboración permite a Mosaic suscribir y comercializar el producto en todo el mundo, especialmente en Europa y Norteamérica. Tenemos diferentes casos de éxito con diferentes industrias y estamos permanentemente reuniéndonos con nuevos interesados. En América Latina aún no tenemos clientes porque no encontramos una compañía que esté usando IA tan profundamente como para que tenga sentido asegurar su desempeño. Hemos visto más chatbots o aplicaciones fuera de procesos críticos, pero nos encantaría incluir un caso de América Latina a la lista de casos de éxito globales de aiSure™.
Un nuevo mercado para la industria aseguradora: los riesgos de la IA
El desarrollo de este tipo de coberturas refleja una evolución similar a la que experimentó el mercado asegurador con la aparición de los seguros cibernéticos hace más de una década. A medida que nuevas tecnologías generan riesgos inéditos, la industria del seguro comienza a diseñar soluciones específicas para gestionarlos.
En el caso de la inteligencia artificial, el desafío es particularmente complejo debido a la naturaleza dinámica de los modelos y a su capacidad de aprendizaje continuo. Estas características introducen niveles de incertidumbre que no siempre se ajustan a los esquemas tradicionales de evaluación de riesgos.
Pese a estos desafíos, diversas proyecciones indican que este segmento podría convertirse en uno de los nuevos mercados relevantes para la industria aseguradora. Un estudio de Deloitte estima que las primas asociadas a seguros vinculados a inteligencia artificial podrían alcanzar los 4.800 millones de dólares a nivel global hacia 2032, reflejando el creciente interés por soluciones que permitan gestionar los riesgos asociados a esta tecnología.
A medida que la inteligencia artificial continúe expandiéndose, la demanda por soluciones de protección y transferencia de riesgo asociadas a su uso probablemente seguirá creciendo. Para la industria aseguradora, esto abre un nuevo espacio de innovación en el desarrollo de productos y en la gestión de riesgos emergentes vinculados a la transformación digital.