El sector asegurador global se encuentra en un punto de inflexión en 2025, impulsado por la digitalización, la inteligencia artificial y la evolución de los modelos de negocio. La industria está redefiniendo su enfoque para adaptarse a un entorno donde la tecnología, la regulación y las nuevas expectativas de los consumidores juegan un papel clave. Así lo revela el informe “The Pursuit of Growth” de McKinsey, que analiza los principales desafíos y oportunidades que enfrentará el sector en los próximos años.
Uno de los hallazgos clave del estudio es la necesidad de adaptarse a un consumidor cada vez más exigente y digital. Los clientes buscan productos personalizados que combinen seguros de vida con soluciones de salud, bienestar financiero y gestión patrimonial. En mercados como Singapur y Hong Kong, la integración de estos servicios ya es una tendencia, con aseguradoras que están ampliando su oferta para incluir soluciones que no solo aseguren el bienestar financiero en la jubilación, sino que también aborden la transferencia de riqueza a las nuevas generaciones. Esta tendencia refleja un cambio hacia un enfoque integral de planificación financiera, que permite a las aseguradoras ofrecer una protección más completa y sostenible para sus clientes. Para lograrlo, las aseguradoras deben rediseñar su oferta y aprovechar tecnologías avanzadas que les permitan proporcionar servicios más ágiles y eficientes.
Otro punto relevante es la evolución de los modelos de distribución. La digitalización está permitiendo a las aseguradoras reducir costos y mejorar la accesibilidad a sus servicios. La expansión de beneficios voluntarios y la digitalización del proceso de venta son algunas de las estrategias que están ganando terreno. El informe destaca que las aseguradoras que implementen plataformas digitales robustas tendrán una ventaja competitiva significativa. Además, la automatización en la evaluación de riesgos y la suscripción de pólizas está contribuyendo a reducir tiempos de respuesta y mejorar la precisión en la gestión de clientes.
Impacto en Latinoamérica: oportunidades y desafíos
En América Latina, el sector asegurador también está en proceso de transformación. En países como México y Brasil, el crecimiento de la clase media y el acceso a tecnologías digitales están impulsando la contratación de seguros de vida y salud. Sin embargo, el reto sigue siendo la inclusión financiera y la necesidad de ofrecer productos accesibles para sectores de menores ingresos. Para esto, las aseguradoras podrían explorar en mayor medida nuevas estrategias para atraer a estos segmentos, como la implementación de seguros on-demand y microseguros, lo que les permitiría ofrecer soluciones más flexibles y accesibles a los consumidores.
Por otro lado, las alianzas entre aseguradoras, bancos y fintechs en la región podrían ayudar a ampliar su alcance. Además, la adopción de plataformas digitales y el uso de análisis de datos están facilitando la personalización de ofertas y mejorando la experiencia del cliente, lo que, en conjunto, podría acelerar la penetración de los seguros en la región.
Chile se encuentra en una zona de “alto crecimiento” debido a su PIB per cápita, lo que posiciona al país favorablemente para un aumento en la relevancia del mercado de seguros. Este crecimiento económico permitirá a los consumidores tener una mayor capacidad y disposición para adquirir seguros, creando oportunidades para aseguradoras locales e internacionales. Por otro lado, el canal de bancaseguro ha jugado un papel crucial en Chile, representando aproximadamente el 25% de las primas del mercado de no vida en el mercado chileno. Este modelo ha evolucionado, ofreciendo una gama más amplia de productos de seguros, como seguros de hogar relacionados con hipotecas, y está cada vez más presente a través de canales digitales y asociaciones con minoristas. Esto ofrece a las aseguradoras chilenas una gran oportunidad para adaptarse a las nuevas tendencias de distribución y aprovechar el acceso a grandes bases de datos y a nuevas interacciones con los consumidores.
Insurtech: el motor de la innovación
En los últimos años, las insurtech han emergido como un motor clave en la transformación del sector asegurador, impulsando una profunda evolución en los modelos de negocio tradicionales. Las empresas emergentes están utilizando tecnologías avanzadas como la inteligencia artificial, big data y blockchain para mejorar la eficiencia operativa y la experiencia del cliente. Estos avances no solo permiten la automatización de procesos como la evaluación de riesgos en tiempo real, sino que también facilitan la personalización de las pólizas, adaptándolas al comportamiento y necesidades específicas de cada usuario.
Hoy, la colaboración entre aseguradoras tradicionales e insurtechs será un factor determinante para el éxito en un mercado cada vez más competitivo. La capacidad de innovar en la oferta de productos, optimizar la gestión de riesgos y ofrecer una experiencia de usuario más ágil y personalizada será crucial para mantener la relevancia en el sector. En América Latina, especialmente, se espera que las insurtechs jueguen un papel fundamental al ofrecer soluciones digitales más accesibles, lo que ampliará la penetración de los seguros y facilitará que más personas accedan a servicios de protección financiera de manera eficiente y transparente.